viernes, 15 de julio de 2011

Las palabras de Fito y una mirada sobre la libertad de expresión

Si yo ahora inicio este post hablando de las palabras de Fito, no necesito aclarar más que eso. En los últimos días Fito Páez estuvo en boca de tanta gente, que creo que su nombre no se repetía tanto cuando tocaba en el Luna Park allá por la década del 90.

Yo sostengo: para mí, las palabras de Fito fueron desafortunadas. No por los conceptos en sí mismos: tenemos la libertad de armar nuestros propios juicios de valor y de albergar la cantidad de sentimientos que queramos sin que nadie pueda oponerse. Pero yo considero que no deberíamos ser tan libres de decir todo lo que decimos.
Ahora bien, no seamos hipócritas. Si pedimos libertad de expresión a costa de cualquier cosa, no tenemos derecho a denostar las palabras de Fito. Porque él, en definitiva, hizo uso de eso que muchos reclaman, de lo que muchos abusan sin pensar en el alcance de sus palabras.
Y que lo salgan a denostar a Fito Páez, que es un miembro del ámbito de la cultura y no debiera tener influencia sobre nadie, más que hipocresía me parece una cargada. ¿O es Fito el único que dice cosas desafortunadas? Enumero las que más me molestaron, y les hago una breve respuesta, ya que no me identificaron algunos medios con estas inquietudes.
Meses antes de la muerte de Néstor Kirchner, el actual jefe de Gobierno Mauricio Macri, ese mismo Mauricio Macri que tan dolido se sintió por las palabras de Fito, dijo (casi textual) en el programa de radio de J. P. Varski: “Nos vamos a subir al tren del progreso aunque tengamos que tirar por la ventana a Kirchner porque no lo aguantamos más”. ¿Eso es concordia? ¿Eso no es desafortunado? ¿Generaron horror y consternación las palabras de Macri? Un político, no un músico. Un político.
O tenemos dos cosas que dijo Lilita Carrió en televisión, sin que nadie moviera un pelo: una, en el 2008, en plena agitación por la 125. Su previsión era que antes de julio la presidencia de Cristina se iba a resolver “por el lado de la violencia o por el lado del poder”. Esto es, o la iban a destituir, o ella misma iba a renunciar al cargo. Agradezco que Lilita nunca la pega con sus pronósticos y que hoy Cristina ha logrado duplicar la imagen positiva que tenía en ese momento. La presidencia de Cristina se resolvió como deber resolverse cualquier gobierno, terminando el mandato.
La otra declaración, la que más me dolió, fue sobre el supuesto armado del funeral de Kirchner. Toda la gente que concurrió al funeral, según ella, estaba contratada. Eso me hiere, porque conozco un montón de gente que estuvo ahí por convicción. Y porque si yo no hubiera tenido un bebé de 1 mes y medio, hubiera estado ahí. Porque en casa estuvimos todo el día con la tele prendida viendo las imágenes, y a mí se me hacía piel de gallina de ver tanta gente, tantas expresiones de cariño, tantas expresiones de dolor y tanto respeto.
Hubo gente que hasta festejó la muerte de Kirchner: en mi Facebook hubo más de uno que se alegraba diciendo “uno menos”. Eso es una falta de respeto hacia mi dolor y el de tanta gente que genuinamente se sintió conmovida. Nadie hizo grandes alharacas de eso, nadie se horrorizó cuando Lilita desestimó el sentimiento de una porción de la sociedad que apoyaba a la Presidenta en su dolor. Ni siquiera Cristina salió a pedirle moderación, cosa que hubiera estado más que justificada. Hoy Lilita sigue diciendo cosas por el estilo cuando se considera “engañada” por el luto de la Presidenta. Nadie la frena.
Vargas Llosa, el año pasado en una entrevista al diario Perfil, dijo que Argentina le parecía un país indescifrable porque no entendía cómo podíamos estar gobernando los Kirchner. Que los argentinos veníamos eligiendo mal a nuestros representantes durante más de medio siglo. Que solíamos ser un país culto, y nos habíamos convertido en subdesarrollados y caóticos.
Yo no consiento que digan que mi país es un país subdesarrollado. Yo no lo veo así. Y que otra persona lo diga como una verdad revelada, como una realidad indiscutible, me llena de dolor y bronca. Me duele en lo más profundo que me traten de subdesarrollada y caótica.
Y las que más gracia me causaron, las más contradictorias viniendo de un hombre de izquierda: las de Pino. Sobre las elecciones en Catamarca y otras provincias donde había ganado el Kirchnerismo, Pino dijo: “en las provincias hay muy baja calidad de voto”.
Nada de lo que dije recién lo vi replicado en ningún lado. Todo lo tuve que sacar del archivo de 678, que será lo tendencioso que ustedes quieran pero es el único programa que me muestra las cosas que el resto del periodismo no.
Yo entiendo que ustedes, los que votaron a Macri, se sientan agredidos. Les reconozco el derecho. Pero quiero que ustedes me reconozcan a mí el derecho a ser kirchnerista sin decirme “choripanera”, “bloguera K”, sin acusarme de recibir dinero por forear en La Nación. Quiero que entiendan que, si a ustedes les genera malestar que les digan que dan asco, a mí me genera malestar que me digan ignorante. Soy muchas cosas, pero no ignorante. Yo sé muy bien a quién voto y por qué lo hago. Soy Kirchnerista por convicción, tengo mis muy buenas razones para votar a Cristina en octubre, y si quieren algún día se las enumero. Para que no queden dudas. Tengan cuidado con lo que reclaman en el resto, porque muchas veces no lo ponen en práctica ustedes mismos.
Con todo esto quiero decir que yo soy una convencida de que el derecho a la expresión no debería ser tan libre como es. Creo que debemos tener la libertad de opinar y decir y comunicar todo lo que sea posible. Pero también debemos hacernos responsables de lo que decimos o publicamos. Fito no tendría que haber dicho lo que dijo, pero tampoco Macri, ni Lilita, ni Pino, ni de Vargas Llosa, ni tantos otros. Empecemos todos: ciudadanos, políticos, comunicadores; digo TODOS, a hacernos responsables de lo que decimos. No sea cosa que seamos como Fito y no nos demos cuenta.

viernes, 27 de mayo de 2011

La violencia contínua

Me llega la información de que, a la salida de la facultad de Psicología de la UBA, sobre Yrigoyen, intentaron secuestrar a una chica. Que se resistió y gritó con muchísima tenacidad y logró que la soltaran. Que se hizo la denuncia… Que hubo otra chica que no tuvo tanta "suerte" y fue raptada ante la mirada impotente de unas pocas testigos que también hicieron la denuncia. Que tampoco pasó nada.
Me llega la información, a través de una docente en la propia facultad, que este hecho se repite. Que es vox populi que hay redes de trata operando en las zonas de Once y Constitución. Y claro, si la facultad de Psicología tiene una población femenina altísima, y hay clases que terminan tarde, es una fuente de mano de obra esclava. Para trabajo sexual. Se había entendido que ese era el objetivo, ¿no?

Lo pregunto, porque a veces parece que no se entiende muy bien. Y mientras estamos todos muy preocupados con la inseguridad de mierda (que es un problema real, no lo niego, pero que no ha alcanzado los niveles de organización, connivencia policial y cantidad de víctimas que alcanzan las redes de trata) en nuestro país nos desaparecen chicas que nunca vuelven a ser encontradas. Escuchaba hace unos días a Susana Verón hablar de que sólo en Capital Federal se sospecha que hay prostíbulos que esconden a 8.000 chicas que fueron secuestradas y esclavizadas. 8 mil. Ocho mil. A ver si se entiende. Sólo en Capital Federal.

Entonces por supuesto me pregunto: los hijos de puta que se cogen a esas chicas, ¿no se dan cuenta? ¿no lo saben? Pagan, ¿cuánto pagan? Y se cogen a una piba que posiblemente esté drogada, que no sabe bien qué día es… Una chica que tiene una familia, una madre que la busca desesperadamente, un novio o marido, en muchos casos hijos que la esperan… Esos tipos, ¿no saben que a esas chicas después las matan? ¿No se dan cuenta los clientes regulares que hay un recambio cotidiano de chicas? ¿Qué piensan? ¿Qué la prostitución es un negocio de movilidad ascendente?

Esos tipos, los clientes, los que consumen prostitución, son los que sostienen este negocio que, si no tuviera clientes, no sería rentable. O sea que son cómplices del secuestro, la esclavización y la posterior matanza de estas chicas.

También hay un discurso que sostiene este delito. Un discurso que está tan anclado en la sociedad que es muy difícil desenquistar. En esto le doy la derecha a Julia Mengolini y su campaña anti-cosificación de la mujer. Mientras se sigan burlando de lo que ella dice y le digan moralista, vamos a seguir lamentando la pérdida de chicas jóvenes que son secuestradas para el tráfico sexual. ¿O creen que no son hechos que están íntimamente relacionados?

El problema reside en el discurso (además de residir en los hijos de puta que secuestran). Ayer discutimos con alumnos la cuestión del estereotipo. Y por supuesto, llegamos a la figura de la mujer. Y me llamó poderosamente la atención que una alumna me dijera que “las pibas de ahora son todas unas trolas”. Una alumna que tiene una hija a quien educar, perpetuando el estereotipo de la mujer puta me hace pensar en que hay toda una sociedad que sostiene este modelo. La mujer convertida en puta no es un sujeto de derecho. La mujer convertida en puta es una cosa. Hay mujeres que sólo se dedican a mostrar el culo y vender un sexo virtual e imposible a tipos que sólo pueden acceder a ellas a través de una pantalla. Hay otras mujeres que acusan a estas mujeres de putas. Hay algunas mujeres que se horrorizan cuando otras mujeres no le preparan la cena al marido. Todos esos discursos nos esclavizan. Nos convierten en un culo, o un horno, o un útero, pero no en un sujeto de derecho que puede optar, que puede ser independiente.

La trata es sólo una manifestación (acaso la más terrible) de este discurso, que da por resultado otras prácticas: violencia de género, discriminación laboral, violenta obstétrica. Incluso el acoso callejero con esos “piropos” tan agresivos que muchas veces nos tenemos que bancar sólo por ser mujeres.

Me parece que es fundamental entender que esto no se resume a casos particulares con responsables bien definidos. Que no es sólo tarea del accionar policial y judicial terminar con estos hechos. Que no es la presencia o ausencia del Estado lo que determina que a estas chicas se las lleven para prostituirlas. Es un problema de la sociedad entera, de un discurso masivo. Es el problema de la mirada que hay sobre la mujer.

En tanto la mujer sea definida como una trola, una histérica, una pelotuda o un culo que se mueve. Y en tanto la mujer se deje definir por estas características en lugar de elegir cómo definirse a sí misma. Estas cosas van a seguir pasando. Si la mujer es un objeto, hay un sujeto que reclama su pertenencia. Hay que cambiar el discurso para cambiar el mundo.

martes, 24 de mayo de 2011

De cómo la música me hace pensar un poco...

No Te Va Gustar es una de las bandas uruguayas más escuchadas en Argentina, no me caben dudas. Tienen 6 discos en la calle, más dos DVDs, hace ya tres años inauguraron el Luna Park y en Uruguay le deben ganar en convocatoria a La Vela Puerca. Tienen temas que son hits y que poca gente en el ambiente del rock no conoce.
Lo que parte de su público puede ignorar es que NTVG, hace dos discos atrás, sufrió una pérdida que considero lamentable y afortunada a la vez. Hace 4 años la banda hizo recambio de bajo y batería, y esto no sería un evento mayor de no ser porque se fueron dos de los tres fundadores de la banda. Y más aún, se fue el bajista de la banda con bajo más participativo que conozco. Claramente no es un evento menor.
De la ida de Mateo Moreno y Pablo Abdala de la banda resultó “El camino más largo”, 5ta placa discográfica de No te va gustar y una de las más vendidas. Y también resultó “Auto”, el primer disco de Mateo Moreno como solista. Por eso digo que la pérdida fue lamentable y afortunada: el aporte que Mateo Moreno le quitó a la banda, lo puso en un disco que a mí, particularmente, me encantó.
Pensar que en los primeros discos tenían un bajo muy participativo es asumir que había un exceso. Creo yo. Lo pienso en términos analíticos, no valorativos. Había un exceso de bajo. “Como brillaba tu alma”, el primer tema del segundo disco de la banda, empieza con un bajo que suena solito. Empieza con un mensaje al público: esto es así. Creo que el bajo tan presente, excedido, le agrega funk a una banda que se movía por todos los estilos. Una banda súper heterogénea. Pero además de su excedido bajo, Moreno compuso “Machete”, una especie de merengue que, la primera vez que lo escuché, pensé que se había infiltrado entre los temas de NTVG que estaban en mi playlist. Compuso “Esquimal”, que tiene una –no tan leve- reminiscencia a Soda Stereo. Abdala compuso “Voy”, un reggae con más influencia de Sumo que de Marley. Y, junto con Emi compusieron, los tres, “Cielo de un solo color”, el mejor candombe de todos los discos.
Y cuando Moreno y Abdala se fueron de la banda, esas cosas no pasaron más. En los últimos dos discos de NTVG no hay una sola chacarera, un cha cha cha, un solo tema que suene fuera de lugar. Los últimos dos discos de NTVG son mucho más rockeros y mucho menos experimentales que los primeros.
“El Camino…”, para mí, penduleó. Fue la prueba, diría. Estaban buscando cómo seguir después del cambio y fueron probando otras cosas, reafirmando cosas viejas y buscando un lugar donde pararse. Porque ellos ya tenían una identidad de banda: heterogéneos, súper prolijos, con la matemática exacta de que nada sobre ni nada falte en ningún disco. Creo que lo único que siempre le faltó a la banda fue que Emi le pusiera un toque de onda en el escenario. Pero, por lo demás, tenían todo. Y en “El camino...” se les corrió un poco el eje y tuvieron que reacomodarse.
Esto es más claro si vemos cómo empieza el disco. La primera canción, y la que le da nombre al disco (o cerca), suena a “Pensar”, esa cosa electrónica que Emi inauguró en “…inflamable”. Y usa la primera persona del plural: es un nosotros no inclusivo que habla de ellos, de la banda. Ellos como grupo, o como cuerpo social, o vaya a saber, pero ellos. Es casi un manifiesto: como hace La Vela Puerca en su primer disco (en el que abundan el “yo” y el “nosotros” no inclusivo), acá NTVG está diciendo: “bueno, esto somos nosotros ahora”.
Por otro lado “Auto”, la creación de Moreno, no pendulea, para nada. “Auto” es un disco que reventó para todos los costados, se desparramó. El creador tomó impulso y, en el envión, compuso un disco. Y acá también el primer tema es un manifiesto, pero en este caso es mucho más claro. “Desierto digital” empieza diciendo “Vuelvo a ver la mitad de mí / que dormía en mí / tan callada”. Es el artista que recuperó su autonomía y ahora es completo.
Todavía no tuve la posibilidad de escuchar “Calma”, la segunda placa de Mateo Moreno. Me imagino que es menos impetuosa que la primera. “Auto” tiene todo lo que NTVG no tiene más. Todo ese exceso Moreno se lo llevó para hacer un disco que anda por todas partes sin anclar en ningún lado. Y no es una crítica sino, por el contrario, una semblanza. Mateo Moreno no se redefine porque en verdad no busca definirse. No pendulea porque no está buscando su eje, más bien pareciera que está rompiendo otros ejes.
Creo que “El camino más largo” y “Auto” son dos placas para escuchar haciendo shuffle, y tratando de adivinar qué tiene uno que le falta al otro. Nunca dos discos tan distintos fueron tan complementarios.

jueves, 7 de abril de 2011

Los discursos del miedo

   Acabo de recibir un mail de esos cuyo subject es “URGENTE”, y en su cuerpo principal la primera palabra (a modo de titular) era “ALERTA”. Como soy muy ingenua y el mail fue enviado por una de mis primas, lo abrí con un poquito de frío en el estómago pensando que alguien de mi familia podría estar necesitando algo de manera urgente. Bueno, no. Era uno de esos mensajes que nos quieren alertar sobre la supuesta circulación de un software que se instala en tu computadora y, de tan potente que es el virus que trae, casi que te contagia a vos te HIV.
   Sé que esos mails son spam y que tienen un objetivo comercial, aunque no lo entiendo. Pero, si hay algo que es efectivo para concretar el fin que se proponen, es arengar con el miedo. La utilización del miedo se ha convertido en el arma más eficaz para conseguir CUALQUIER COSA. La gente con miedo no piensa, hace, trata de solucionar el problema (que le acaban de crear) y para tal fin compra cualquier discurso que le vendan. O al menos ese es el presupuesto que manejan los que nos quieren vender, desde artículos de primera necesidad hasta discursos políticos pasando por una amplia gama de elementos.
   Hace poco leía un artículo escrito recientemente por Noam Chomsky (uno de los pensadores más lúcidos que nos dio la lingüística a mi entender) titulado “Las 10 estrategias de la manipulación mediática”, y entre las estrategias que él plantea, me pareció que le faltó la inclusión del miedo. Él habla de algo similar, que es la creación de problemas con la posterior oferta de soluciones: “se crea un problema, una “situación”, prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad”.
   Este tópico que él nombra bien puede traducirse en: te cuento una realidad que no conocías, te la exagero, te genero miedo y después te ofrezco la solución –sin que te des cuenta- para que compres lo que te vendo.
   El miedo obra de muchas maneras, y siempre consigue lo que quiere. Uno de los ejemplos más claros es el discurso publicitario. La publicidad de las puertas blindadas (“cerrale la puerta al miedo”) muestra a un hombre gordo y morocho que se golpea contra la puerta que le cierra una familia rubia (¡hola Lu! Esto me lo mencionaste vos). Afuera hay miedo porque hay morochos gordos que te quieren dañar. Y adentro hay miedo si no tenés la súper puerta que te mantiene en aislamiento y te permite disfrutar de tu rubiedad sin correr riesgos. Casi casi de Micky Vainilla la cosa.
   Ahora, a mí el que me llama la atención PODEROSAMENTE es el de las publicidades de productos de limpieza. En general unen miedo con chantaje emocional: “Más amor. Menos enfermedades”. Si no limpiás la casa con una lavandina especializada tus hijos no sólo se van a enfermar gravemente sino que además va a ser tu culpa porque no los amás lo suficiente. Porque los virus y bacterias están en todos lados, ¿entendés? EN TODOS LADOS. Hay una publicidad que hasta usa música de amenaza a medida que muestra la representación de esos gérmenes espantosos que son todos babosos y horribles.
   Ojo, voy a aclarar: conozco la importancia de una higiene adecuada, no creo que sea exagerado aconsejar sobre una buena limpieza del hogar para evitar la propagación de gérmenes. Ahora, estas publicidades no aconsejan sino que tienden a generar una germofobia paranoide. Como cuando la gripe A, que la gente no te quería saludar con un beso, y si los tocabas casi que corrían a echarse Lysoform por todo el cuerpo.
   Hay miles de ejemplos. El discurso periodístico nos llena de ejemplos todo el tiempo. Pero de eso me voy a encargar en otro momento. Ahora me voy a ir a echar Lysoform sobre el acolchado antes de acostarme y, por las dudas, voy a dejar la computadora apagada a ver si se cuela el virus del ébola y me arma una epidemia en el comedor de mi casa…

jueves, 24 de marzo de 2011

24 de marzo y lugares comunes

   Hace unos días les pregunté a mis alumnos (de 15 años en su mayoría) si sabían por qué el 24 de marzo era feriado. Salvo dos de ellos (“porque es el día de Malvinas, profe” “porque sí”), el resto me respondió casi a coro: “Porque es el día de la Memoria”. Después me explicaron qué significaba el día de la Memoria (“es el día que empezó la dictadura”), y muchos supieron decirme que ese día había ocurrido en 1976. Hasta hubo uno que agregó (ese que siempre busca crédito extra) que hubo muchos feriados que la dictadura sacó y ahora volvieron a instaurarse.
   “La dictadura” es como ellos identifican el último gobierno militar. Es LA dictadura. Todo esto me hizo pensar que, hace apenas 10 o 15 años, LA dictadura era un tema incómodo para muchos. Había poca gente que respondiera cuando uno, desde su propia curiosidad adolescente y tratando de obtener información sobre un período de la historia que no había vivido, preguntaba qué había pasado, quiénes habían sido, por qué lo había permitido el pueblo…
   Durante mi educación secundaria (o Polimodal, si prefieren, ese sistema tan bien pensado y organizado que se puso en marcha de un año para el otro) de eso casi no se habló. En la materia que ocupaba el espacio de lo que hoy es “Construcción de Ciudadanía”, que 10 años atrás había sido “Instrucción Cívica” y que en mi época era “Formación Ética y Ciudadana” dos años seguidos vimos golpes militares en Argentina, y dos años seguidos dio la casualidad de que no llegamos a tiempo para terminar el programa y estudiar el Proceso.
   Yo me eduqué en la década del noventa (cosa por la que a veces me siento en la obligación de pedir perdón) y las condiciones estaban dadas para que de eso no se hablara. Para unos la política aburría, para otros la política era peligrosa. La militancia era cuestión de minorías. Me acuerdo que una de mis amigas solía asistir a las marchas de HIJOS y todos le decían (me incluyo) que tuviera cuidado. Que no se dejara captar por ninguna cámara. Que no diera su nombre. Claro que eran medidas del todo exageradas, pero en ese momento vivíamos como si tanta cautela fuera necesaria. Vivíamos con el miedo a la repetición. Con el miedo a que el Proceso no estuviera del todo terminado.
   ¿Y cómo no íbamos a tener esa sensación, si era claro que no habíamos aprendido nada? Nos dejábamos ganar por el miedo, por la impunidad. Todos los militares que habían sido juzgados en la década del 80 fueron indultados en la década del 90. Podían andar por la calle contentos y felices a pesar de las atrocidades que habían cometido. Un ladrón de gallinas iba a la cárcel años y estos hijos de puta podían andar libres. ¿Cómo no íbamos a creer que el Proceso no estaba terminado si no se hablaba del tema, se lo evitaba, se hacía de cuenta que nunca había pasado?
   En el 2006 fui a la marcha por los 30 años y sentí orgullo de estar ahí. No sentí miedo, ni me oculté de las cámaras. Se me puso la piel de gallina unas cuantas veces. Y vi la enorme cantidad de gente que había y pensé qué lejos estábamos de los noventa.
   Cuando les pregunté a mis alumnos y ellos me respondieron de terminé de convencer de que los 90 estaban muy atrás. Ellos tienen 15 años y saben de lo que están hablando. Con 15 años yo tenía una amiga (hola Pitu!) que nunca había oído hablar de Videla. Mis 15 años estaban cubiertos de un manto de silencio. Los 15 años de ahora están cercados de información. Y lo que se nota es que estos pibes saben elegir qué información comprar.
   Todo esto fue posible porque hubo un gran cambio en el paradigma. Sin dudas los sucesivos gobiernos de Néstor y Cristina hicieron un gran aporte para que este tema se instalara en la sociedad definitivamente, pero primero hizo falta un 2001 donde se rompieron con todas las estructuras, donde mucha gente comenzó a participar casi a la fuerza. Y para llegar a ese 2001 hizo falta una década de unos de los peores gobiernos que tuve este país que nos sumió en una crisis desesperante.
   Claro que la historia es bastante pendular, y el péndulo está llegando hacia el costado en que alguna gente dice estar “harta” de este tema, o hay quienes piden una “memoria completa” pretendiendo equiparar las responsabilidades del Estado con las responsabilidades de la sociedad civil. Cada vez son más, pero también cada vez son más los que defienden los valores de Memoria, Verdad y Justicia que este día propone.
   Por eso me parece importantísimo que nos planteemos, aunque sea una vez en este día, cuál es su verdadero significado. Que tratemos de pensar que la página más oscura de nuestra historia todavía tiene fresca la tinta con que fue escrita. Mucha gente sufrió dolores inenarrables, pérdidas irreparables; mucha gente fue desaparecida en manos del propio Estado y mucha gente tuvo que irse del país. Pero además el espíritu del pueblo fue minado de tal manera que el tema no se pudo tocar hasta 20 años después. Todavía hay abuelas buscando a sus nietos. Todavía hay hijos llorando las muertes de sus padres. Todavía hay madres y padres llorando las muertes de sus hijos. Historias que fueron desarmadas y familias que no se recuperaron. Todavía hay una herida grande y dolorosamente abierta en nuestra sociedad. Le debemos a nuestro presente, a nuestro futuro y a nuestro pueblo hacer todo lo posible para que esa herida cicatrice sana y esa cicatriz nos recuerde el dolor que sufrimos y que pudimos atravesar.
   NUNCA MÁS.

viernes, 18 de marzo de 2011

La miseria más miserable

   Se está debatiendo la ley que pretende igualar los derechos de Los/as empleados/as domésticos/as con el resto de los trabajadores en el relación de dependencia. Lo que esta ley modificaría, en relación a la anterior existente, es el otorgamiento de la licencia por maternidad (para por el ANSES), las vacaciones pagas en consonancia con la Ley de Contrato de Trabajo y la posibilidad de contratar una ART.
   Los comentarios en La Nación OnLine hablan de cargas sociales como si la licencia por maternidad la tuviera que pagar el empleador. Hay muchos que dicen que el sistema funcionaba bien así como estaba. Hay muchos que dicen que son medidas populacheras. Hago un top 10 en orden decreciente con los comentarios más desopilantes. Disfruten. O tómense un antiácido.
Ojo. Tengo que recalcar que quise buscar en Minuto Uno y en Infobae (dos publicaciones online que permiten comentarios de los lectores) el artículo que hablara del tratamiento de la ley. En el primero, no había nota. En el segundo, había una nota muy cortita que tuve que buscar usando las palabras clave, y no tenía comentarios. Al menos La Nación se tomó la molestia de publicar la noticia.

Puesto 10: (el que no sabía ni qué tenía que pagar)
“Seguimos con la logica demagogica, siempre cag.ando al que paga impuestos, ahora resulta que se debe igualar a una empleada domestica con un empleado comun de una empresa, cuando con la empleada domestica uno no gana plata como con una empresa, Entonces ahora resulta que la que cuida a mis hijos se embarara y por 6 meses le tengo que pagar el sueldo para que no venga a casa, y ademas le tengo que pagar a otra para que me los cuide, y seguramente tambien va a tener que ser en blanco. Despues seguro van a pedir que le pague la comida de los hijos, porque son asi, con la plata de otro es facil hacer beneficencia” (Beneficencia dice. Beneficencia es darle derechos a los trabajadores. además de que las licencias por maternidad las va a pagar ANSES, no el empleador)

Puesto 9: (El que creía que merecían, pero no tanto)
“No es que no se merezcan todos los beneficios, lo que se debe tener en cuenta es que el empleador es también un empleado que muchas veces no tiene un sueldo tan elevado como para poder solventar tantos beneficios, y que no puede pagar el sueldo de otra persona que reemplace durante las licencias a la muchacha para poder ir él a trabajar. No se trata de empresas contratando personal, se trata de familias clase media tratando de sobrevivir, esto va a traer como consecuencia más trabajo en negro, o muchas amas de casa que dejarán de trabajar por no poder pagar esos sueldos, por lo tanto mucha más gente sin trabajo. Nuestros legisladores en su afan de hacer campaña, no evalúan las consecuecias de sus actos.” (Siguen creyendo que las cargas sociales son un gasto, y que las licencias las paga el empleador)

Puesto 8: (Ni palabras para definirlo)
 “todavia existen??? pasando la gral paz, hay que encontrarlas con lupa, porque con el plan argentina trabaja, el plan hijo, el plan hijo repetidor, etc, etc, van al banco, se dan una vueltita por el casinooo y despues con lo que le queda tomamos mate bajo el ombu!” (Ahora que los pobres reciben planes sociales ya no necesitan venir a trabajar por dos pesos la hora, ¡qué barbaridad señor forista!)

Puesto 7: (El que mezclaba todo)
“Sencillo amigos despues de la sancion de la ley del pesonal domestico una vez que se publique en el boletin oficial y entre en vigencia se debera proceder asi TOCA el timbre la empleada profesional domestica la ama de casa le saca el tapado y la invita a tomar el desayuno,mientras la empleada desayuna leyendo cronica firme junto al pueblo,la ama de casa limpia el baño,y lo deja en condiciones optimas de higiene que luego sera revisada por la empleada,una vez que la señora empleada termine de desayunar se le ofrecera el talefono de linea,para que llame a sus parientes del interior u extrior segun corresponda,mientras la ama de casa ira a la feria a comprar lomo y paltas para que almuerce su empleada ,al volver le cocinara y se le servira el almuerzo y se le prepara la cama de huespedes para que la empleada tome su siesta mirando primero la telenovela de mas exito,en ese lapso la patrona habra ido al centro a pagar el tour a bariloche que se le debe dar ,este es el modelo.” (Ensalada de frutas, verduras, papelitos de colores… Se mezclan una predicción absurda, la discriminación más baja y el gobierno en un comentario de una persona que no leyó la ley, ni sabe de qué ley está hablando, ni sabe siquiera qué es una ley, o qué es hablar, o… en verdad no sabe nada)

Puesto 6: (El que no quería mantener a los que no estudian)
 “muchas veces no es problema del "sistema" sino de que ni se preocupan en estudiar y salir adelante... comozco mucha gente que empezo siendo empleada domestica porque no tenia estudios, se esforzaron y hoy dia están en empresas como secretarias, hoy dia con los planes sociales lo unico que logran es que cada vez menos quieran estudiar si total los mantenemos los que si lo hacemos, antes de querer aplicar algunas leyes que se encargen de hacer cumplir a todas y sin excepciones” (Siempre hay uno, o más de uno, que culpan de todo a los planes sociales. Las empleadas domésticas no estudian por culpa de los planes sociales, no porque seguramente trabajan desde los 12 años para ayudar a su familia.)

Puesto 5: (La que re negreaba)
“No. El estado tb me va a dar al reemplazante esos 3 meses de licencia de maternidad? o es más, me va a dejar tomarme a mi licencia para hacerme cargo de mi casa y mis hijos en mi trabajo?. Las ART, de la manera que las he visto funcionar, te para al empleado 2 semanas porque se golpeó la rodilla, ante la duda la ART te suspende el trabajador porque ellos no quieren pagar ante el eventual accidente o consecuencia por el accidente que sufra el trabajador y vos que no sos una empresa vas a tener que seguir pagando el sueldo....” (La que no tiene problema en negrear a su empleada al punto de que la obligaría a trabajar de 8 meses y medio, o la obligaría a no tener hijos, sin saber además de que el ANSES y esas cosas)

Puesto 4: (el que veía el futuro)
 “Y la clase media con un poco de poder adquisitivo, preferirá, dadas tantas exigencias tomar chicas con excelente preparación y dominio de algún idioma. Conozco un caso e una señora joven que tiene una “muchacha” para que le cuide al nene. paga muy bien, la tiene en blanco, pero resulta ser que la “chica” es ex estudiante universitaria, con dominio del inglés y conocimientos de francés. así va a quedar la cosa. la clase media menos acomodada reunirá a su familia, y pactarán que cada integrante realice una tarea en la casa, y con lo que se ahorran, un par de veces al año, contratarán los servicios de una Empresa de Limpieza, para que limpien a fondo y dejan la casa como a estrenar. es así de buena esta nueva “ley”. las chicas del conurbano o de las villas, a juntar cartones o a embarazarse para acceder a planes sociales” (Sí, estoy segura de que eso va a pasar. Segurísima. Es más, al primero que le va a pasar es a vos: en dos meses vas a estar lavando baños)

Puesto 3: (La cantinela)
“Más decisiones para fomentar el trabajo en negro, grande argentina!” (Fue la opinión más repetida. Un forista la instaló y todo el mundo la repitió sin pensar mucho)

Puesto 2 (El que no entendía nada)
“¡QUË BIEN ESTARÁN LAS EMPLEADAS DOMÉSTICAS ! Y todo sin un esfuerzo del fisco, que sólo aumentará la burocracia controladora. Pues hay que controlar, si no todos trabajarán en negro. ¿ Y aquellas familias que apenas pagan un salario, porque la madre trabaja y no puede dejar al bebé solo? Ah, la niñera no puede tener menos de 16 años. Todo está pensado en la ley. Tenemos leyes tan extremadamente perfectas, que aquí podrá haber hambre, prostitución, pobreza extrema...¡ pero nunca explotación !...” (Y hasta quería que la niñera fuera menor de 16 años… ¿será para pagarle en golosinas?)

Puesto 1: (¡Sin dudas la más original!)
“Querían que las empleadas domésticas tuvieran el mismo "status" que el resto de los trabajadores? Entonces deberían haber empezado por quitarle privilegios confundidos con derechos a los segundos // Vacaciones pagas, jornada limitada, pensión por enfermedad... Voy a explicar. Si vos tenés una empresa y tu empleado se va de vacaciones, se las pagas vos porque la ley te obliga. Vos perdés guita y otro la disfruta de joda. Eso no se llama "derecho" se llama privilegio porque es beneficio de uno en perjuicio de otro. Por definición, ergo, no es Derecho ya que el derecho debe "beneficiar" a todos por igual -por ejemplo derecho a que no te maten-.Si el mercado fuese libre de estas cuestiones, un empleador bien podría decidir pagar las vacaciones de su empleado por voluntad propia para evitar que el empleado se vaya a buscar trabajo a la competencia... Pero bueno, el mercado es "malo" y genera desigualdades y el Estado es "bueno" y da "justicia social"... Un error de principios morales a mi juicio. Abrazo!” (Era el comentarista que quería que todos los trabajadores fuéramos esclavos. ¡Al menos se pronunciaba a favor de la igualdad!)

martes, 8 de marzo de 2011

Día internacional… whatever


  No es fácil abordar un día como hoy en que se conmemora la muerte de 140 mujeres en la lucha por sus derechos laborales. No es fácil abordar un día como hoy pensando qué lugar ocupa la mujer en la sociedad, qué lugar el hombre, cómo se articulan las relaciones…
   Se habla de discriminación y se pide igualdad: desde los medios se habla de las mujeres que fueron quemadas por sus parejas este año. Para ellos es un fenómeno que empezó con Wanda Tadei. El femicidio hasta hace poco era considerado por muchos como inseguridad. Los ataques sexuales todavía entran en esa categoría para el imaginario popular. Ser mujer y caminar por la calle habilita a algunos a decir un casi insulto disfrazado de piropo. Quejarse es de histérica. Responderlo es de puta.
   La violencia contra la mujer no termina ahí. La violencia hacia la mujer ni siquiera comienza ahí. Comienza con un discurso que se propaga por todo el mundo. La violencia de género no tuvo su inicio con el asesinato de Wanda Tadei. Mujeres golpeadas por sus parejas hay y hubo siempre. Y a este ritmo las seguirá habiendo. Solo que hasta hace un año el discurso hegemónico (pero siempre por lo bajo) decía “si ella se queda es porque le gusta” o “nadie la obliga a quedarse”. Hasta hace un año la mujer golpeada lo merecía, o al menos lo soportaba, y uno desde afuera no debía meterse.
   No hace falta ir tan lejos para encontrar la articulación del discurso que dispone que una mujer es un objeto. Hablo de un discurso sostenido en la sociedad, no de situaciones individuales. Hablo de una idea de fondo. Hablo de programas de TV donde la mujer siempre tiene un buen culo y cuando se le cae un poco le dicen gorda y la burlan. Que lo mejor que tienen para ofrecer en pantalla es un lomazo conseguido a costa de mucho sacrificio y producido para que el resto opine y decida si le gusta o no le gusta. Hablo de la sociedad que sostiene el intercambio de dinero por sexo convirtiendo el cuerpo femenino en una mercancía. De la sociedad que llama puta a la mujer que tiene más de una pareja sexual. De la sociedad que condena a la mujer que tiene sexo en la primera cita. Hablo del simple “andá a lavar los platos”, o de esa gente que dice que las mujeres son más machistas que los hombres. Que este discurso se sostiene porque las mujeres lo perpetúan.
   Hablo de un discurso que condenó a Cristina Fernández por llamarse a sí misma “Presidenta”, basándose en una gramática de café-bar que condena porque “así no se dice”, ignorando que los cambios en el paradigma se realizan a partir del uso, ignorando que es mejor decir “así no se decía hasta ahora”. Que la criticaron por decir “todos y todas” argumentando que la RAE permite englobar a una audiencia con los pronombres en masculino.
   Cuántas personas hay que minimizan la acción de un violador diciendo que “ella también se la buscó”. Cuántas veces escuchamos a gente decir (o lo dijimos, lo que es más triste) qué esperaba al salir con esa pollerita. Ella lo estaba mirando. Para qué le habló si después le iba a decir que no.
   Sé que son cosas obvias las que digo. No descubrí la pólvora ni inventé la rueda ni nada de eso. Pero si es tan obvio entonces me pregunto: ¿por qué lo seguimos haciendo? ¿por qué estas cosas siguen pasando? Hablamos en contra del machismo pero miramos programas como Bailando por un Sueño. Hablamos en contra del machismo y le pedimos a mamá que nos planche la camisa. Nos horroriza la trata de mujeres con fines sexuales pero compramos prostitución. Nos resulta antinatural que una mujer no quiera tener hijos pero después preferimos contratar a un hombre porque no tendremos que buscarle un suplente durante la licencia por maternidad. Y guarda si esa mujer después quiere tener una carrera profesional que le consuma tiempo.
   Todos estos discursos son el germen de una violencia que se sostiene y provoca víctimas mortales en el mundo entero. La violencia de género tiene muchas caras, muchísimas. La violencia de género no se manifiesta exclusivamente en violencia física: no hace falta que te caguen a palos para que seas una víctima de la violencia de género.
   De modo que estoy proponiendo que hagamos un cambio. Hoy, que es el día de la mujer. Es más simbólico. No estoy sugiriendo que salgamos a hacer militancia feminista. Que salgamos a hacer Paps en las villas o a marchar por el cambio de nominación para los crímenes de género. Es algo mucho más sencillo y a la vez infinitamente más difícil: estoy proponiendo que cambiemos un poco la mirada, que cambiemos el discurso. Para dejar de generar estas situaciones de violencia de manera velada y a través de la palabra, sólo hace falta un poco de conciencia.